Estados Unidos y Venezuela han venido librando una batalla en las islas del Caribe que tiene que ver mucho con las fuentes de energía. Venezuela supliendo petróleo en condiciones favorables y Estados Unidos promoviendo el uso de fuentes alternas de energía y la promoción del turismo. Este asunto ha ido muy de la mano en la política porque esas islas caribeñas, por muy pequeñas que sean en tamaño y población, inciden en la política de Estados Unidos hacia el continente americano. Prueba de ello fue el intento de suspender a Venezuela de la OEA en junio del año pasado, iniciativa de Estados Unidos a la que solo se sumaron 19 países y no los 24 que se necesitan por lo que solo hubo una resolución de condena a lo que ocurre en el país petrolero. 

En ese momento, los países que se abstuvieron fueron 11 siendo estos: Surinam, San Cristóbal y Nieves, Trinidad y Tobago, Belice, Uruguay, Antigua y Barbuda, Ecuador, El Salvador, Granada, Haití y Nicaragua. Además, mostraron su rechazo cuatro países: San Vicente y las Granadinas, así como Venezuela, Bolivia y Dominica.

En el caso de Nicaragua, cuando se han sumado más votos de condena han sido 21 en julio del año pasado, En esa fecha, los países que votaron a favor fueron: Argentina, Antigua y Barbuda, Bahamas, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Santa Lucía, Uruguay, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Guyana, Honduras y Jamaica. Los países que votaron en contra: Nicaragua, Venezuela, San Vicente y las Granadinas y los países que se abstuvieron fueron: El Salvador, Grenada, Haití, Surinam, Trinidad y Tobago, Belice y Barbados.

La votación del 18 de julio del 2018 en la OEA.

En esta ocasión y a petición del secretario general de la OEA, Luis Almagro, el organismo continental ha llamado a Sesión Extraordinaria el viernes 11 de enero del presente año, fecha en la que se sabrá cómo está la correlación de fuerzas y si existen los 24 votos necesarios para aplicarle la Carta Democrática a Nicaragua, tal como se contempla en el artículo 20 del documento avalado por todos los países miembros, incluyendo Nicaragua. 

Según el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana, en caso de que en un Estado Miembro se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático, cualquier Estado Miembro o el Secretario General podrá solicitar la convocatoria inmediata del Consejo Permanente para realizar una apreciación colectiva de la situación y adoptar las decisiones que estime conveniente.

Luis Almagro cuando sonreía al lado de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Ahora hasta le piden su renuncia.

EL GOBIERNO DICE QUE… 

El gobierno presidido por Daniel Ortega considera ilegal la convocatoria y la posible aplicación de la Carta Democrática Interamericana por cuando, según su apreciación, en Nicaragua no se ha producido ningún golpe de Estado, tal como ocurrió en Honduras en el 2009 cuando se quitó del poder a Manuel Zelaya y que por lo tanto, no hay necesidad de recurrir a esta convocatoria. 

Sin embargo, la solicitud de Luis Almagro está basada en la violación reiterada de los derechos constitucionales de los nicaragüenses, especialmente el derecho a la vida con una crisis que ha dejado más de 300 muertes y con una represión violatoria de los derechos humanos y que se plasma en los informes emitidos por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que considera que en Nicaragua se han  cometido crímenes de lesa humanidad.

El ejercicio de violencia por parte del Estado no consistió en actos aislados, sino que fue llevado a cabo de manera organizada y en distintos momentos y lugares del país (…) no se trató de eventos que se expliquen por la decisión individual de uno o más agentes policiales (…) sino que se trató de una política de represión impulsada y avalada por la máxima autoridad del Estado”, señala el informe.

El GIEI pudo determinar que la mayoría de los asesinatos y lesiones graves son responsabilidad de la Policía Nacional, cuyos efectivos actuaron directamente y también de manera coordinada con grupos armados paraestatales.

Los expertos indican que el surgimiento de las protestas en abril no fue producto de acontecimientos aislados sino de años de prácticas que fueron coartando libertades, cooptando instituciones públicas y concentrando el poder en Daniel Ortega y Rosario Murillo su esposa y vicepresidenta. “Ello fue generando y acumulando un descontento social que se manifestó a través de los años en diferentes expresiones sociales que fueron reprimidas en forma violenta por la Policía Nacional y los grupos de choque”, señala el informe. 

¿ESTARÁN LOS 24 VOTOS?

La gran pregunta que hay en el ambiente es que si Luis Almagro convocó a esta sesión porque sabe que hay los 24 votos u ocurrirá como la vez pasada cuando Estados Unidos no pudo completarlos para suspender a Venezuela. Por eso el cabildeo del gobierno es dirigido especialmente a las islas del Caribe confiando que la influencia de Venezuela a través de la Alianza Bolivariana (ALBA) den los votos para no llegar a la aplicación de la Carta Democrática. 

Sin embargo, los tiempos han cambiado porque Venezuela ahora hasta compra petróleo a Estados Unidos, país que se ha movido en el Caribe con planes de fuentes alternativas de energía y promoviendo el turismo de los norteamericanos hacia las islas y un resultado claro de eso es el papel que juega Antigua y Barbuda, cuyo embajador en la OEA  ha exhortado a los países del Caribe aglutinados en el CARICOM (Comunidad del Caribe) a condenar al gobierno de Nicaragua por la violación de los derechos humanos de sus ciudadanos. 

LA CARTA DEL EMBAJADOR DE ANTIGUA Y BARBUDA EN LA OEA

El embajador de la isla de Antigua y Barbuda ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Ronald Sanders, exhortó a sus colegas de los países miembros de la Comunidad del Caribe (Caricom), a no apoyar políticamente al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en vista de la tragedia que causaron Nicaragua con la represión perpetrada por la Policía y los paramilitares en contra de la población.

En un artículo de opinión publicado en el portal digital Caribbean News Service, denominado “El gobierno de Nicaragua ha ido demasiado lejos”, Sanders señala que las matanza en el país hace inviable que se mantenga un reconocimiento internacional a los actos del régimen nicaragüense. El diplomático reitera que cada país miembros del Caricom puede tomar distintas posturas con la situación de Nicaragua, pero que el silencio y la complicidad con el régimen Ortega-Murillo no son opciones.

“A principios de este año, cientos de miles personas marcharon contra el régimen de Nicaragua y se encontraron una respuesta represiva. La familia de Ortega ahora controla virtualmente todos los aspectos del gobierno, incluyendo la Asamblea Nacional, la Policía, las fuerzas armadas, el poder judicial y la oficina del fiscal. Ortega hizo una enmienda a la Constitución para mantenerse en el cargo y, presumiblemente, para mantener el poder que le ha permitido a sus hijos manejar todo, desde la distribución de gasolina hasta canales de televisión”, cita el artículo del embajador.

“Los excesos continúan, empeorados esta semana por una redada en la principal organización de derechos humanos del país y la expulsión de observadores internacionales de derechos humanos. Entre los expulsados se encontraba Paulo Abrao, secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de la cual son miembros todos los países del Caricom”, añade.

CARTA DEL EMBAJADOR DE ANTIGUA Y BARBUDA EN INGLÉS

Ronald Sanders embajador de Antigua y Barbuda en la OEA.

 

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