DESTINO: ESPAÑA

¿Tiene experiencia en cuidar niños, limpiar casas y cocinar?

-No, pero tengo muchas ganas de trabajar y les aseguro que aprenderé rápido.

Esa fue la respuesta a una entrevista que le hicieron a la joven Norely Maxury Rojas Toruño cuando se decidió a salir a buscar trabajo en España, hasta donde había llegado con la ilusión de que su carrera de Contaduría Pública y Finanzas coronada en la Universidad Nacional Autónoma (UNAN) le sería útil.

Norely Maxury de 26 años de edad nació en El Jicaral, departamento de León y en el 2015 se miró en la encrucijada de viajar a España ante la muerte de un ser querido, renunciando a su trabajo en una oficina, para ir hasta donde estaba su madre.

«Soy hija única, siempre he tenido el apoyo incondicional de mis padres quienes han formado en mí, una persona de bien, inculcando valores. Desde niña me gustaba estudiar mucho y obtenía buenas calificaciones» detalla la joven, quien en el 2010 se trasladó a la ciudad de León para estudiar en la UNAN y ya en el 2015 mientras trabajaba, avanzaba en su tesis.

Su viaje a España fue de pronto y al llegar al país ibérico se planteó quedarse más tiempo, mientras se informaba dónde podía estudiar o trabajar en algo relacionado con su profesión, pero tuvo un impedimento: no era residente, requisito que exigen en España a los extranjeros.

«Me decían que reunía todos los requisitos necesarios, pero no tienes permiso de residencia y sin él no podemos admitirte»,  relata la joven leonesa quien no se cansaba en su propósito y se movilizó, hizo llamadas, mandó correos  y siempre la misma respuesta negativa.

Relata que su madre le decía que si quería mejor se regresara a Nicaragua, que con ella nada le faltaría, pero sin la residencia no podía estudiar y tampoco trabajar en lo que había estudiado.

«Algunas veces lo dudé pero al fin decidí quedarme y empezar a buscar trabajo consciente de que a lo único que podía aspirar en ese momento era a trabajar en una casa cuidando niños o realizando las labores domésticas», indica quien gracias a una recomendación de su progenitora, consiguió su primer empleo en España, después de que le aceptaron su deseo de aprender labores domésticas, especialmente el cocinar.

Hizo suyo el reto de aprender a cocinar.

«Tuve que ir aprendiendo a hacer cada cosa que me pedían que hiciera mis jefes. Lo que más me costó fue la cocina que se fue convirtiendo poco a poco en una de las cosas que mejor se me da hacer», detalla la joven originaria de El Jicaral, León.

Agrega que tiempo después y sin ser enfermera, hizo esa labor cuidando a una señora que tenía cáncer terminal para lo cual hizo turnos y aprendió a inyectar a quien vio morir producto de ese mal.

«Pasado el tiempo, mi madre obtuvo permiso para residir y un poco más tarde pudo ayudarme a conseguir mi residencia y cuando fue aprobado,  me matriculé en una universidad para realizar estudios superiores de contabilidad y durante ese tiempo trabajaba unas horas también», detalla.

PUSO LA MIRA EN LOS HOTELES

Al finalizar esos estudios superiores, se propuso estudiar algo que le sirviera tanto en España como en otro país y para eso puso la mira en la forma de trabajar en los hoteles y empezó a estudiar un certificado de Profesionalidad, para poder desempeñarse en alojamientos, lo que le sirvió para hacer prácticas en un hotel donde vivió lo que considera una de sus mejores experiencias por la relación con clientes de distintos países.

Norely Maxury cuando iba a los hoteles.

«Hace aproximadamente dos meses me presenté a hacer el examen que se realiza en España para obtener la nacionalidad y aprobé, pero claro así como todo lo relacionado a los procesos de regularización, la resolución llevará tiempo. Honestamente no me he planteado formar una familia en España, mi anhelo es que sea en mi país, aunque por encima de ello quiero que se haga lo que Dios quiera, creo que en todo caso es bueno tener una puerta de estas abiertas para lo que venga, más si conseguirlo ha costado tanto», puntualiza.

Cuando se lucha por un propósito, la vida te sonríe, expresa esta joven leonesa.

VIVIR EN ESPAÑA NO ES CAMINO DE ROSAS

Esta joven dice que residir en España, por la experiencia que le ha tocado vivir,  está lejos de ser un camino de rosas porque hay dificultades a vencer que comienzan con adaptarse a otras formas de vivir y trabajar, las relaciones humanas, el clima, la gestión del tiempo, la diferencia de horario con respecto al de su país de origen y sobretodo experimentar de manera directa las limitaciones que se viven al no poseer permiso de residencia.

Señala que a la mayoría de personas que viajan a España las motiva el hecho de tener responsabilidades «Sé que a la mayoría de las personas las motiva el hecho de tener responsabilidades con hijos o familiares que necesitan apoyo económico, lo que no es en mi caso porque mis padres trabajan y han sido mi soporte, pero eso no impide que tenga mis propias motivaciones para salir adelante», aconseja.

«No soy un persona que comparte constantemente mi vida personal, quizá solo las personas más cercanas saben de los retos que he tenido que enfrentar, pero hoy decidí ir más allá y compartirlo por este medio, pensando en que quizá mi experiencia puede servir de motivación o simplemente alguien pueda sentirse identificado. Lo que me más me ha motivado son mis ganas de querer crecer como ser humano, mis ambiciones profesionales y el deseo personal de reunirme con una de las personas más importantes en mi vida que espero cumplir en su momento. Creo que mi único vicio hasta hoy ha sido no quedarme quieta, es decir siempre estoy pensando en qué más puedo aprender. Mis lemas personales son: Con la verdad y la humildad se llega donde sea. No importa el terreno siempre hay que crecer», apunta.

NO PENSAR SOLO EN LO ECONÓMICO

Norely Maxury no cierra esta entrevista sin antes recomendar a quienes viajan a España u otro país que no solo hay que pensar en salir de los problemas económicos, sino tener siempre en mente la superación personal, porque el tiempo no perdona y cuando llegue la vejez no se vivirá de recuerdos.

«Quizás sonará un poco cruel, pero el tiempo no perdona, incluso a mi corta edad hay cosas que pude haber empezado a hacer mucho antes pero aún estoy a tiempo y actualmente estoy trabajando en ellas. Pienso que debemos aprovechar el tiempo y a pesar de las circunstancias no abandonar nunca nuestros sueños a menos que sean por unos mejores.

Indica que las personas que están de forma regular y cotizan a la Seguridad Social tienen seguro y que hay algunos empleadores que aunque no estén de forma regular en España, deciden pagarles un seguro médico privado, pero esos casos no suelen darse con mucha frecuencia. «Si una persona consigue la nacionalidad española tiene derecho a jubilarse, cumpliendo con los debidos requisitos de edad y tiempo de cotización estimados por la legislación española», explica.

GALERÍA DE FOTOS DE NORELY MAXURY 

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