Mario Mairena Martínez

Mario Mairena Martínez

Periodista


En el mundo ocurren cosas que pareciera que no se le vendrían a la mente a nadie, pero pasan. De los entierros en los que se lleva al difunto en hombros, jalado por caballos o un carro funeral y la gente detrás, ahora ocurre que inventaron un bus para que el ataúd vaya dentro junto a familiares y amigos que no quieren que el desfile hacia la última morada sea público. 

Pero no solo eso. En un pueblo del Reino Unido, un amante de los buses se dio «el placer» de ser llevado al cementerio dentro de un bus que prestó uno de sus amigos en vida, quien confesó que lo hizo porque sabía del amor que el fallecido tenía por ese tipo de vehículos. 

En Holanda, la empresa Royal Beuk, que se caracterizaba por proporcionar lujosos autos para transportar a familiares y amigos de los fallecidos en un funeral, tomó la iniciativa de construir un bus funerario que llevará al fallecido y 26 miembros de la familia los que irán en el interior del vehículo en asientos redondos con mesas. Algo así como las velas en Nicaragua donde se ponen mesas para servir café y rosquillas, con la diferencia que esto es a puro lujo, como quien dice para los Pellas, los Ortiz Gurdián o… ustedes imaginen, pero les damos la pista de que es amante de los buses. 

El modelo de este bus ha sido denominado  Van Hool EX11L. el que lleva fncionalidades modernas requeridas, como un elevador extendido y pesado, una puerta central más ancha y un accesorio de ataúd seguro, los que se han instalado «para proporcionar una procesión funeraria digna». 

AMIGO PRESTÓ SU BUS 

El sepelio del señor Bob Hicks en un pueblo del Reino Unido.

Mientras, en Woodley, un pueblo del Reino Unido, un desfile funerario se llenó de curiosidad, amistad y pasión, ya que el cuerpo del señor Bob Hicks, quien contaba con 76 años de edad, fue llevado al cementerio dentro de un bus que prestó su amigo, Tim Wale. 

«Era un entusiasta de los autobuses desde muy joven», dijo su hija Sharon, a quien siempre le contaba una historia relacionada con buses y era que siendo niño había salido con su madre y desapareció y más tarde un oficial de la Policía lo llevó de vuelta diciendo que se había subido en un bus para ir a dar un paseo.

El curioso funeral de un inglés.

Bob ttrabajó para los autobuses de Thames Valley como conductor y también había sido director de orquesta. Más tarde tuvo que retirarse de su trabajo soñado debido a su salud, pero mantuvo su pasión por los autobuses.

Sharon agregó: «Todavía asistía a las reuniones de autobuses y tenía una colección de autobuses modelo en casa. Conocía a mucha gente en el área y le encantaba viajar en autobuses toda la vida. Los autobuses eran su vida y todo lo que siempre había querido hacer». 

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