Arnoldo Alemán y Mauricio Funes son protegidos por Daniel Ortega. Aunque los nicaragüenses y salvadoreños los señalen de corruptos, ellos lo niegan fervientemente y si no están en la cárcel, es por el blindaje que les da el dictador nicaragüense.

Arnoldo Alemán dejó un rastro con evidentes casos de corrupción que en otro país lo tendrían tras las rejas. Desde la Alcaldía de Managua venía demostrando sus “habilidades” para tomar lo ajeno, hasta llegar a la presidencia de Nicaragua, donde sintió que se sacó la lotería.

Su pasado somocista (fue becado por Somoza para que estudiara Derecho en León) su enconado antisandinismo, lo llevó a la candidatura presidencial ganándole a Daniel Ortega en las elecciones de 1996. Había dicho que terminaría con el sandinismo, que eliminaría el 19 de julio como feriado nacional, que metería en la cárcel a todos “los piñateros” y su primera muestra de lo prometido fue desaparecer la Plaza de la Revolución, a la que además le puso una fuente musical en el centro, después nada.

La fuente musical que Arnoldo Alemán construyó con dinero donado por Taiwán con la idea de desaparecer la Plaza de la Revolución.

Vale destacar que la fuente musical, lo mismo que la nueva casa presidencial, hoy bautizada por Daniel Ortega como “casa de los pueblos”, fueron obras financiadas por Taiwán, isla que en la búsqueda de reconocimiento como país ha dejado una estela de corrupción en el continente.

Como es sabido, nada de lo prometido en campaña electoral hizo, sino que más bien aprovechó que Daniel Ortega tenía encima el escándalo de Zoilamérica para convocarlo a pactar y mientras al uno lo dejaba libre de la acusación de su hijastra, él se libraba de todas los señalamientos que tenía en su contra por corrupción.

“El tarjetazo”, “la Chinampa”, “el helipuerto” y muchos casos de corrupción fueron engavetados valiéndose del sometimiento de la Controlaría General de la República a ambos caudillos, lo que hasta llevó a la cárcel al excontralor, Agustín Jarquín Anaya, considerado por Alemán su “archienemigo”.

SU MARÍA FERNANDA

Fue mientras ejercía la presidencia de la República, Arnoldo Alemán que apareció en escena una mujer bella y voluptuosa. Se trataba de María Fernanda Flores, hija de José Antonio Flores Lovo, a quien Alemán se ganó como suegro dándole el puesto de cónsul de nuestro país en Nueva York.

Arnoldo Alemán derrochó dinero del pueblo nicaragüense en el cortejo que le hizo a María Fernanda Flores. Fiesta de compromiso en un hotel lujoso de Miami, francachelas, boda, luna de miel en Italia y joyas, fueron gastos que no salieron de la bolsa del caudillo del PLC. Todo del erario público, a través de la tarjeta de crédito American Express del Banco Central de Nicaragua.

María Fernanda Flores y Arnoldo Alemán, un cortejo que le costó al pueblo nicaragüense.

La mencionada tarjeta fue puesta a la orden de Alemán por el entonces presidente del Banco Central, Noel Ramírez, misma que fue usada en los cinco años del gobierno de su “broder”.

FUNES Y SU DESNUDISTA

Mientras Arnoldo Alemán en el año 2011, gozaba de inmunidad otorgada por los tribunales nicaragüenses subordinados a Ortega que hasta lo declararon “valetudinario” (que no se puede mover, que tiene que estar en reposo absoluto, que cualquier actividad es perjudicial para su salud), en El Salvador su historia parecía repetirse en muchos detalles.

El presidente del país vecino era Mauricio Funes (2009-2014). Su primera dama era Vanda Pignato, pero otra bella y voluptuosa mujer apareció en escena. Esta vez era Ada Mitchelle Guzmán Sigüenza.

Funes conoció a Ada Mitchelle como desnudista en un exclusivo club bar y quedó prendado de ella, a tal punto que se la llevó a la Casa Presidencial, desde donde lo primero que hizo fue orientar que le extendieran un pasaporte diplomático, para que viajara por el mundo cobijada por la inmunidad diplomática que da ese documento.

Ada Mitchell Guzmán sedujo al entonces presidente salvadoreño, Mauricio Funes.

Pero no era en viajes de trabajo. Ada Mitchelle Guzmán Sigüenza ocupó el pasaporte diplomático número D005383 y recursos de los salvadoreños para ir a realizarse varias cirugías plásticas en una clínica ubicada en el costosísimo Beverly Hill de Estados Unidos, lo que después su amante presidente, Mauricio Funes justificó como “gastos públicos”.

Funes conoció a la desnudista por medio del empresario Adolfo “Fito” Salume, quien habría usado los servicios de la joven y después se la presentó a su amigo, el entonces presidente de El Salvador.

Esa relación, conocida por el círculo cercano a la presidencia, comenzó a mediados del mandato presidencial de Funes y se mantuvo en silencio, mientras Vanda Pignato se disputaba con la desnudista el título de “primera dama”. El divorcio Funes-Pignato se dio hasta que Funes dejó la presidencia.

LA GASTONA DE ADA MICHELLE

Ada Michelle habría gastado cerca de medio millón de dólares para artículos personales, habría recibido 10 mil dólares mensuales por ser gerente del Latin America Spa – que provenía de fondos públicos-, gastó más de 200 mil dólares en carros de lujo y utilizó casi 4 mil dólares en gastos hospitalarios.

El dato brindado por la FGR que ha generado mayor impacto en la población es el gasto de dos operaciones estéticas que ascienden a 60 mil dólares y realizadas en Beverly Hills. Pero esto podría incrementar, advirtió el fiscal.

El fiscal general de la República, Douglas Meléndez, aseguró que ella era considerada en Casa Presidencial “como la primera dama de la República”.

Ada Michelle ocupó 92 mil dólares de fondos públicos para gastos de supermercado. Gastó 15 mil dólares en implementos deportivos, los cuales fueron comprados por empleados presidenciales con las tarjetas de crédito habilitadas para Ada Mitchell, 17 mil dólares para aperturas a depósitos a plazos, 49 mil dólares para apertura de créditos bancarios. Además, Funes gastó hasta casi 5 millones de dólares en viajes de lujo a diversas partes del mundo en compañía de Ada Michelle y de otras personas. Funes habilitó también hasta 193 mil dólares para pagos de deudas y créditos bancarios para familiares de Ada Michelle.

La madre de Ada Michelle realizó compra de vehículos por 12 mil dólares, realizó viajes de placer por 8 mil dólares, depositó 42 mil dólares y pagó préstamos por 154 mil dólares.

«Michelle Guzmán se vuelve casi una obra pública por toda la inversión de fondos públicos que hizo en ella el expresidente», expresó el fiscal.

Luego de revelar estos datos, Meléndez ordenó la captura de Guzmán Sigüenza, sus padres y Mauricio Funes.

Además de ellos, las autoridades han girado orden de captura en contra de dos de los hijos de Funes, su exesposa Regina Cañas, alias Tía Bubu, una excompañera de vida y varios exfuncionarios, todos ellos por formar una sofisticada red que estuvo durante la administración Funes, de 2009 a 2014, y que había desviado un total de 351 millones de dólares, según sostiene la fiscalía, aunque Funes solo es acusado por lavar 10 millones de dólares.

El exmandatario habría también ocupado testaferros para poder obtener ilícitamente alquiler de locales, compra de inmuebles y carros, según se desprende de las investigaciones realizadas por la Fiscalía salvadoreña.

HIJOS CON PUESTOS PÚBLICOS EN NICARAGUA
Mientras Arnoldo Alemán le sacó a Daniel Ortega ubicar a su hija, María Dolores Alemán en la Contraloría General de la República, sin que hasta la fecha no se sepa de ningún caso que investigue, Mauricio Funes hizo algo parecido al colocar a su hijo, Diego Roberto Funez Cañas como asesor en la Cancillería de Nicaragua y además el propio expresidente salvadoreño aparece en la planilla del ministerio de Relaciones Exteriores.

Ahora y para enfrentar la anunciada petición del presidente salvadoreño Nayib Bukele para que sea extraditado y rinda cuentas por todos los señalamientos de corrupción, el gobierno Ortega-Murillo otorgó la nacionalidad nicaragüense a Mauricio Funes y todos sus acompañantes, los que hasta hace dos días eran asilados y hoy están cobijados por la Constitución nicaragüense que prohíbe que un nacional sea extraditado. 

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