El crimen de Doris Ivania Jiménez en San Juan del Sur

Doris Ivania Jiménez era una joven llena de vida y futuro.

El 21 de noviembre del año 2006, la joven Doris Ivania Jiménez Alvarado se quitaba el esmalte de sus uñas cuando unos hombres entraron a su negocio “Sol Fashion”, ubicado en San Juan del Sur, con la misión de asesinarla.

La bella joven quiso huir al tiempo que gritaba, pero la superioridad numérica y física de quienes la buscaban era superior y así se consumó uno de los crímenes más horrendos que se han visto en Nicaragua.

Así fue encontrado el cuerpo sin vida de Doris Ivania Jiménez.

Conocido el hecho, la Policía comenzó sus investigaciones y los primeros señalados fueron: el estadounidense Eric Volz y Julio Martín Chamorro López.

Volz había sido novio de Doris Ivania y, según testigos, nunca le perdonó que la joven lo hubiera apartado de su vida, más cuando se dio cuenta que ella había ido a un lugar recreativo de Managua con otro hombre.

Doris ivania Jiménez y Eric Volz cuando eran novios.

Unos rasguños en el cuerpo del estadounidense eran las principales pruebas en su contra, lo que fue señalado como evidencia de que Doris Ivania se los había hecho cuando se defendía del ataque. Ante esto, el gringo dijo que se los hizo cuando cargó el ataúd de la joven. Para los pobladores de San Juan del Sur con este hecho se cumplió la frase famosa de “mató y fue a la vela” y no solo a la vela, sino que al entierro.

Los rasguños que Eric Volz dijo fueron hechos cuando cargó el ataúd de Doris Ivania.

En el juicio realizado en los juzgados de Rivas con los dos principales sospechosos, se mencionó a una tercera persona, de quien nunca se supo su identidad ni mucho menos su detención.

El primero en declarar fue el encargado de las investigaciones del caso, el agente policial Silvio Aguirre, quien relató que durante las primeras indagaciones conocieron que un extranjero de nombre Kent Ross tenía información de los autores del crimen, por lo que procedieron a buscarlo, pero el intento fue inútil, ya que este hombre había salido supuestamente del país.

Fue entonces cuando dieron con el otro acusado de la muerte de Doris Ivania, Julio Martín Chamorro López, quien el día del crimen fue visto en una actitud sospechosa por el oficial Pedro Narváez.

Según el testimonio de Aguirre durante el juicio, “Rosita” –como también se conoce a Chamorro López– les confesó que lo habían contratado por la cantidad de 5 mil dólares para que participara en el crimen, aprovechando su amistad con Doris Ivania.

Supuestamente “Rosita” sólo iba a facilitar el ingreso de los asesinos a la tienda “Sol Fashion”, propiedad de la ahora occisa, ubicada en el mercado de San Juan del Sur.

Fotos tomadas por la Policía en el lugar del hecho.

UN TERCER CRIMINAL 

El investigador agregó que “Rosita” en su declaración les dijo que Eric Stanley Volz participó en el crimen al igual que otro sujeto de aspecto extranjero a quien no logró identificar.

También expresó que al ingresar a la tienda encontraron a Doris Ivania quitándose el esmalte de la uñas, y que Volz con violencia la trasladó hacia el cuarto y la tiró sobre una cama.

Rosita”“, igual detalló que Volz golpeó contra la pared a la víctima, luego la ataron con unas tiras de la sábana, para posteriormente violarla sobre la cama y darle muerte por asfixia.

Volz salió después con dos bolsas negras en las que echó ropa de la tienda y se las entregó a Nelson Bangla, quien las subió a un vehículo blanco que estaba estacionado casi frente a la tienda.

En sus declaraciones, el investigador explicó que al momento de las capturas de “Rosita” y Volz les encontraron rasguños que eran compatibles con el día en que se dio el crimen.

CARRO RENTADO

Otro elemento manifestado por el agente policial fue que durante las verificaciones que hicieron se enteraron de que fue una asistente de Volz quien llegó a alquilar un carro a Hertz Rent-a Car, y es a través de esta prueba que la Fiscalía espera demostrar que el acusado no estaba en Managua, como asevera la defensa.

Otro de los testigos que pasó a declarar fue Nelson Antonio Dangla, quien reveló ante la juez que Volz estaba en la escena del crimen, aduciendo que a eso de las diez de la mañana del 21 de noviembre se lo encontró frente al lugar conocido como Costa Azul, y que ahí le solicitó que llegara a la tienda de Doris a la una de la tarde.

Dangla apuntó que al llegar al lugar, Volz lo llamó desde la puerta de la tienda y le dio dos bolsas plásticas negras para que las subiera al vehículo blanco vidrios oscuros, que tenía estacionado casi frente al negocio, agregando que en el interior del vehículo había un hombre al cual no pudo identificar, y que luego Volz le dio 50 córdobas y se marchó del lugar.

Dicha versión la brindó Dangla en la cara del propio Volz, quien no le retiró la mirada de sus ojos en ningún momento.

«SI ME LA PEGAS, TE MATO» 

Otro testimonio que incrimina a Volz es el de Helen Ortiz López, quien se identificó como amiga de la víctima. Ella señaló en su intervención que Doris Ivania en una ocasión le contó que había recibido la siguiente amenaza de parte de Volz: “Si me la pegás, te mato”.

La ahora occisa también le contó que la relación con Volz ya no marchaba bien, y que ya no quería nada con él porque se sentía utilizada, pues Volz la buscaba únicamente cuando la “necesitaba”.

Asimismo, explicó que un joven de nombre Armando Llanes era un pretendiente de la víctima, y que en una ocasión fueron con él a la Galería Santo Domingo, en Managua.

Por su parte, Mercedes Alvarado, mamá de la víctima, en su intervención calicó a Volz como un hombre “celoso, la restringía, y ella tenía miedo de que la matara por celos”.

Agregó que su yerno nunca fue un tipo comunicativo con su familia, y que por ende nunca tuvieron buenas relaciones con él.
También mencionó en su declaración que supuestamente Volz le quedó debiendo a su hija 1,700 dólares, y que éste, cuando su hija apareció muerta le insistía que la enterraran rápido.

EL MISMO ABOGADO DE ORTEGA

La madre de la víctima también denunció que hubo intento de la defensa de “negociar”, señalando al abogado Ramón Rojas, a la mamá de Volz y a un segundo abogado de nombre César Baltodano, que fue el que le dejó entrever que si desistía del caso recibiría un millón de dólares, y que su abogado Eric Cabezas ganaría el 20%.

El abogado Ramón Rojas admitió que se comunicó con la mamá de la víctima, pero no con intenciones de llegar a ningún “arreglo”, sino porque la madre de Volz quería expresarle personalmente que su hijo no era ningún asesino.

Ramón Rojas es el mismo abogado que defendió a Daniel Ortega cuando su hijastra Zoilamérica Ortega Murillo lo acusó en los juzgados por el delito de violación.

“Los otros dos testigos que participaron en el juicio, fueron el perito Lenín García y el médico forense de instituto de Medicina Legal de Managua, Oscar Bravo.  El forense relató que la joven fue atada antes de morir, y que fue una muerte violenta.

El miércoles 21 de febrero del 2007, Eric Volz y Julio Chamorro fueron condenados a 30 años de prisión por el delito de homicidio en perjuicio de la joven Doris Ivania Jiménez, pero el 20 de diciembre de ese año, fue trasladado a toda prisa del hospital Carlos Roberto Huembes hacia el aeropuerto para dejarlo libre, después que los magistrados del Tribunal de Apelaciones de Granada, Roberto Rodríguez y Alejandro Estrada ordenaron su libertad.

En la cárcel quedó Julio Chamorro con la misma sentencia de Eric Volz, quien siguió pregonando que fue encarcelado por ser gringo y que demostraría su inocencia señalando al verdadero culpable, pero esas palabras se las llevó el viento así como un crimen que quedó sin castigo para el verdadero autor material e intelectual.

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