Empleadas prisioneras en España

Si reclamaba le decían que no tenía ese derecho porque venía de la prostitución, no podía tomar alimentos más que un café por la noche, el acoso sexual y la amenaza de que llamarían a la Policía para que la deportaran era permanente, mientras la mantenían encerrada desde el inicio de la pandemia del Covid-19.

Esta situación de María viven muchas mujeres que han emigrado a España en busca de trabajo, de las cuales no se escapan nicaragüenses que han sido obligadas a permanecer encerradas en las casas de sus patrones “porque en la calle se pueden contagiar”.

Encierro y acoso sexual son denunciados en este reportaje de la BBC.

Isabella relató a la BBC que su patrón durante meses le hizo solicitudes sexuales en las cuales le exigía que le mostrara sus partes íntimas y se le metía a su cuarto diciéndole que te acostara con él. “Sentía miedo porque se volvía más agresivo”.

Sobrecarga de trabajo, sola, sin familia. Las mujeres que han viajado a España viven una pesadilla desde que inició la pandemia, según testimonios recogidos por una periodista de la BBC.

A ellas no les reconocen los mismos derechos laborales que otras personas, por lo que Edith ha creado un sindicato de trabajadoras por medio del cual tuvo que llamar a la Policía para rescatar a una empleada que no la dejaban salir y gritaba pidiendo auxilio.

Gloria, quien llegó desde Colombia fue despedida al final del primer confinamiento, sin poder cumplir los tres años para que pudiera establecerse legalmente en ese país europeo y ahora vive con el temor de ser deportada.

*María e Isabella son nombres ficticios para proteger sus identidades.

 

22 MIL DESPEDIDAS DESDE EL INICIO DE LA PANDEMIA

España tiene más trabajadoras domésticas que cualquier otro país de Europa y muchas provienen de América Latina.

La mayoría de ellas viven en casa de sus empleadores y por lo tanto son más vulnerables a la explotación y el abuso.

Al menos 22 mil fueron despedidas desde el inicio de la pandemia.

El sindicato que las representa, SEDOAC, ha recopilado los casos de un centenar de mujeres que han estado encerradas a merced de sus empleadores durante meses.

«Se les trata como esclavas modernas», denuncia Edith Espinola, fundadora de SEDOAC.

En este video, la periodista de la BBC Jean Mackenzie recoge las dramáticas historias de varias empleadas domésticas a las que se les prohibió salir de las casas de sus empleadores durante confinamiento.

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