“El dolor debe construirnos”

“El dolor debe construirnos”

Desde el exilio, la periodista Jennifer Ortiz, directora del portal informativo “Nicaragua Investiga” le manda un mensaje a las presas políticas que hoy, Día Internacional de las Mujeres, están en huelga de hambre demandando libertad y cuestionando el diálogo que realiza la Alianza Cívica con el gobierno, estando ellas detenidas y sin que la represión haya cesado.  

Señala la comunicadora que desde el 18 de abril del 2018, Nicaragua cambió y las mujeres que hoy están tras las rejas han sido parte de ese cambio en el cual hay una sociedad más dispuesta a cuestionar el poder para llevarnos a un nuevo país.

“Fuerza, ánimos, que esta experiencia amarga las construya en lugar de destruirlas. Que de esa prisión, pronto salgan mujeres nuevas, que no las destruya como pasó con Ortega a quien la cárcel lo convirtió en una persona contraria a los principios que decía defender. El dolor debe construirnos, mejorarnos, elevarnos en nuestra condición humana, nunca lo contrario”, expresa.

Jennifer Ortiz indica que junto a un equipo de cinco personas desde el exilio hacen periodismo crítico por muchos que guardan prisión, “por lo que siempre quedan en el olvido en las negociaciones y pactos, por los que nunca son exaltados en los libros de historia”.

CÓMO SOBREVIVE

Jennifer Tatiana Ortiz Castillo es originaria de Managua y debido a amenazas y asedio en su contra tuvo que emigrar hacia Costa Rica junto a su esposo Erick Muñoz y sus tres hijos, dos niñas y un varón.

Jennifer Ortiz con su esposo, Erick Muñoz

“Dos cosas han sido difíciles, la parte económica y la parte cultural. Aquí en Costa Rica el costo de vida es tres veces más elevado de lo que era en Nicaragua, de tal forma que sostener a la familia es muy complejo. Nos hemos enfrentado también a perder poco a poco nuestros ingresos, ya que clientes que teníamos en Nicaragua, pymes y emprendedores sobre todo, lo primero que han hecho es eliminar sus gastos de publicidad, nosotros hacíamos producciones principalmente dirigidas a este mercado. Hemos tenido que modificar nuestro medio de trabajo, usando plataformas de internet que pagan por escribir artículos, subir fotografías o videos y también monetizando nuestras redes sociales”, señala Ortiz.

Pero esta familia nicaragüense no solo enfrenta dificultades económicas en el país vecino, sino a lo complejo de adaptarse a una cultura diferente en la cual hay un rechazo hacia los nicaragüenses. “Pienso que hay un prototipo creado sobre el nicaragüense, un cúmulo de prejuicios que a cualquiera incomodan y hacen sentir mal. En nuestro caso no hemos tratado de adaptarnos, es decir de encontrar trabajo para poder establecernos aquí, e integrarnos al entretejido social costarricense, nosotros estamos enfocados en Nicaragua, en la plataforma, en informar lo que sucede”, indica.

En la plataforma “Nicaragua Investiga”, a Jennifer y a su equipo de trabajo les ha sido difícil retirar fondos de YouTube por ejemplo, por una serie de requisitos que les exigen en el esfuerzo de monetizar sus redes.

Las amenazas y el asedio la hicieron irse de Nicaragua.

Si algo no pierde esta periodista nicaragüense es la esperanza, “sin embargo no creo que la solución vaya a ser la más justa para el pueblo. La Alianza Cívica está demostrando tener intereses contrarios a los que tiene la mayoría de ciudadanos. Están siendo demasiado permisivos y los temas prioritarios se están dejando para el final cuando deberían ser los primeros en la lista”, puntualiza.

Para Jennifer, los temas que se deben priorizar en la negociación es la justicia para las víctimas, la restitución de derechos fundamentales como el de movilización y manifestación, la necesidad de liberar a las personas que hoy son presas políticas, crear verdaderas comisiones de investigación que determinen claramente qué pasó aquí y cómo se puede evitar repetir esto en el futuro. Es decir, hay temas más de fondo que elegir la impresora y la forma de la mesa en la que te vas a asentar, que es lo que en una semana de encerronas logró dar a conocer la Alianza”.

UN NUEVO PERIODISMO  

Jennifer Ortiz, quien antes de dirigir “Nicaragua Investiga” laboró en el canal 8 (cuando era propiedad de Carlos Briceño), en VosTV y en el diario La Prensa, considera que la situación que vive Nicaragua a partir de abril del año pasado, servirá para dar paso a un nuevo periodismo.

Dice que en el momento que el contexto lo permita, hay que hablar de ese nuevo periodismo, ya lejos de apasionamientos y escuchando lo que todos tengan para decir. “En las universidades será necesario un enorme trabajo para fortalecer el compromiso ético de los periodistas en formación, creo que ahí se falló demasiado. Es donde tenemos que poner el ojo. Bueno, y hay cosas para los que la universidad no te prepara y es donde los periodistas que vivimos esta experiencia podemos y debemos aportar a los periodistas nacientes”, añade.

En este momento —agrega— no es sencillo decir quién hace mejor periodismo por la extremada represión, persecución y criminalización hacia el periodismo y del periodista y ya es un enorme logro, seguir existiendo, seguir cuestionando y seguir mostrando a todos los actores posibles.

¿CÓMO INFORMAN?

Jennifer Ortiz indica que Nicaragua Investiga es un equipo de cinco personas que ejercen el periodismo, como muchos, con muy limitados recursos y aprovechando al máximo las herramientas digitales.

“Nosotros somos una plataforma nativa digital y en ese espacio hemos encontrado lo necesario para informar. Hacemos mucho periodismo a distancia aprovechando plataformas de comunicación como WhatsApp y signal, o recursos que quizá antes no tenían los periodistas como los departamentos de comunicación de las organizaciones, o las redes sociales donde ahora casi todos suelen compartir información y opiniones, y bueno también hay gente allá arriesgándose, haciendo periodismo clandestino como en la época Somocista, se tuvo que volver al pasado, tristemente”, expresa.

 

Derechos Humanos de la ONU: liberación de presos políticos

Derechos Humanos de la ONU: liberación de presos políticos


La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, se ha mostrado “profundamente preocupada” por la criminalización de la disidencia en Nicaragua y ha advertido de que esta persecución contra líderes campesinos, estudiantes, políticos, periodistas y activistas lastra “inevitablemente” cualquier iniciativa de diálogo.

Las protestas que vivió Nicaragua entre abril y julio de 2018, desencadenadas en un primer momento por un plan de reforma de la seguridad social, se han traducido en cientos de detenidos, muchos de los cuales llevan recluidos en prisión preventiva “largos periodos de tiempo”, según un comunicado del Alto Comisionado.

Bachelet ha recordado en dicha nota que “es un principio fundamental de la democracia que personas de todos los sectores de la sociedad puedan participar libremente en el debate sobre el futuro de su país, sin temor a ser arrestados o intimidados”.

Varios tribunales penales en Managua han impuesto penas “extremadamente severas” contra varios líderes de la oposición y contra líderes
comunitarios desde el pasado mes de diciembre, mientras que también hay casos de personas que han huido de Nicaragua por temor a represión, entre ellos estudiantes, periodistas e incluso un juez de la Corte Suprema de Justicia.

El Alto Comisionado ha puesto en duda el desarrollo de estos juicios, ya que “en muchos casos” se han caracterizado por “falta de transparencia, cuestionamientos respecto a la credibilidad e independencia de los testigos, restricciones indebidas de las pruebas y testigos presentados por la defensa, y limitaciones de acceso de los acusados a sus abogados”.

Entre los líderes condenados en estas últimas semanas en circunstancias “muy controvertidas” guran el líder estudiantil Jonathan López (5 años y tres meses de cárcel), los líderes campesinos Medardo Mairena y Pedro Mena (216 y 210 años de prisión, respectivamente), y los exociales del Ejército Carlos Brenes y Tomás Maldonado, para los que la Fiscalía solicita más de 30 años.

DEFIENDE UN DIÁLOGO “GENUINO E INCLUSIVO”

Bachelet ha considerado que la detención de líderes de la oposición, “posiblemente en algunos casos como represalia por cooperar con la ONU”, complica “la creación del entorno propicio para mantener un diálogo genuino e inclusivo, que el Gobierno dice querer”. El presidente nicaragüense, Daniel Ortega, anunció precisamente el jueves un nuevo intento de diálogo que comenzaría el 27 de febrero.

“Se necesita una revisión independiente de las condenas y las sentencias impuestas a los líderes de la oposición y activistas que participaron en las protestas para garantizar que los casos hayan sido tratados adecuadamente en cada etapa por la Policía, los fiscales y los jueces”, ha resaltado la jefa de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

Bachelet también ha instado a liberar a todos los que hayan sido detenidos por ejercer “su derecho intrínseco a la protesta pacífica y la disidencia”, así como que quienes cooperan con la ONU y otras organizaciones de Derechos Humanos “no sufran represalias”.

Ortega anuncia reinicio del diálogo nacional

Ortega anuncia reinicio del diálogo nacional

Inmediatamente que el presidente Daniel Ortega anunciara el reinicio del diálogo nacional, la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia anunció a sus representantes, pero sin mencionar la liberación de los presos políticos como lo ha demandado el pueblo, ni el cese de la represión ya que la Policía acompañada de paramilitares sigue allanando viviendas, sumado a que los jueces están condenando a los detenidos que además denuncian ser torturados.

Ortega anunció el reinicio del diálogo para el próximos miércoles 27 de febrero, el que dijo será con menos personas y sin transmisión en vivo como se hizo anteriormente.

La Alianza Cívica dio a conocer un listado de sus representantes en el diálogo siendo estos: Sebastián Chamorro, Carlos Tünnermann, Max Jerez, José Adán Aguerri, Mario Arana y José Pallais y los suplentes serán Ernesto Medina, Felipe Argüello, Azahalea Solís, Valeska Valle Michael Healy y Diego Vargas.

Ortega dio a conocer lo anterior durante el acto por el 85 aniversario del asesinato del general Augusto C. Sandino en el que estuvieron presentes, su consuegro y jefe de la Policía, Francisco Díaz, el jefe del Ejército, Julio César Avilés, la presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Alba Luz Ramos, entre otros.

Sobre este reinicio del diálogo, el banquero Roberto Zamora ya había adelantado que tendría como fecha el 27 de febrero, ya que así se lo había hecho saber una fuente del gobierno.

PRESIONADO 

Sobre el gobierno de Daniel Ortega hay una serie de presiones de la comunidad internacional, especialmente de Estados Unidos y de la Unión Europea. En el caso de Estados Unidos, el secretario de Seguridad, John Bolton había advertido que Ortega “tiene los días contados”.

“El régimen de (Daniel) Ortega condenó a tres líderes agrícolas a 550 años de prisión por su papel en las protestas de 2018, donde las fuerzas policiales de Ortega mataron a 300 manifestantes. Como dijo el lunes el presidente (Donald) Trump, los días de Ortega están contados y el pueblo nicaragüense pronto será libre”, escribió Bolton en su cuenta de Twitter.

 

Papa Francisco quita sanción a Ernesto Cardenal

Papa Francisco quita sanción a Ernesto Cardenal

Ernesto Cardenal, el sacerdote nicaragüense que el 4 de marzo de 1983 fue humillado públicamente por Juan Pablo II en el aeropuerto de Managua en castigo por formar parte del Gobierno de Daniel Ortega, ha sido rehabilitado por el papa Francisco. En una carta que ha estado a punto de llegar demasiado tarde —el sacerdote y poeta tiene ya 94 años y se encuentra hospitalizado a causa de una grave infección renal—, Jorge Mario Bergoglio le informa del levantamiento de la suspensión a divinis (prohibición de administrar los sacramentos) que Karol Wojtyla le impuso en 1984.

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Aunque el Vaticano aún no ha informado de la noticia, el nuncio apostólico en Nicaragua, el alemán Stanislaw Waldemar Sommertag, ya se la ha adelantado personalmente a Cardenal y se ha ofrecido a concelebrar con él su primera misa en 35 años. De igual forma, el obispo auxiliar de la archidiócesis de Managua, Silvio José Báez, se acercó el pasado jueves al hospital donde se encuentra el poeta, se postró ante su cama y le dijo: “Le pido su bendición como sacerdote de la Iglesia católica”.

 

La fotografía de ese momento, que el arzobispo Báez ha subido a las redes sociales sin dar cuenta de su relevancia, parece el reverso de aquella ya mítica de Wojtyla con el dedo índice levantado y Cardenal con una rodilla en tierra. Juan Pablo II venía de visitar México, donde ya había condenado la teología de la liberación, de la que Cardenal era un referente. Según escribió el pasado verano en el suplemento Ideas el periodista Juan Arias, que entonces era corresponsal de EL PAÍS en el Vaticano y viajó en el avión de Juan Pablo II a México y Centroamérica, “al Pontífice, que había vivido en Polonia la dureza del comunismo soviético, se le hacía difícil entender que la revolución sandinista fuese entonces del brazo de la parte más abierta y social de la Iglesia. Y el sacerdote y poeta Ernesto Cardenal era entonces el ministro de Cultura”.

Según recuerda Juan Arias, Wojtyla, que ya llegó a Managua tenso y visiblemente irritado, se encontró al descender del avión con una gran pancarta que rezaba: “Bienvenido a la Nicaragua libre gracias a Dios y a la revolución”. A los pies del avión, en un día de muchísimo calor, le esperaba Daniel Ortega, quien le lanzó un discurso de media hora exaltando la revolución. Cada vez que el Papa intentaba dejar claro su rechazo frontal a la llamada Iglesia Popular, la multitud lo interrumpía al grito de “entre cristianismo y revolución no hay contradicción”. Jesús Ceberio, el entonces corresponsal de EL PAÍS para México y Centroamérica, contó en su crónica desde Managua que, “ante su impotencia para terminar la homilía, Juan Pablo II dirigió en un momento una mirada de ira a los tres miembros de la Junta de Gobierno que ocupaban la derecha del altar. Mientras tanto, en el lado izquierdo, el comandante Daniel Ortega coreaba ostensiblemente los gritos de la multitud y parecía dirigir el ritmo con sus palmadas”.

El peor parado de aquella encerrona a Wojtyla fue Ernesto Cardenal. “Yo estaba a su lado”, recuerda Juan Arias, “cuando se acercó el papa, Cardenal hincó una rodilla en el suelo y tomó su mano para besársela. Juan Pablo II se la retiró. Y cuando el sacerdote le pidió la bendición, el papa, señalándolo amenazador con el índice de su mano derecha, le dijo: “Antes tiene que reconciliarse con la Iglesia”.

Era marzo de 1983. Karol Wojtyla estuvo sentado en la silla de Pedro otros 22 años, hasta 2005. Y, tras su muerte, lo sucedió Joseph Ratzinger, quien había sido hasta entonces el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el antiguo Santo Oficio. De tal forma que hasta que en 2013 Benedicto XVI renunció al papado, Cardenal no pudo albergar ninguna esperanza de que el Vaticano le volviese a abrir las puertas. Ni a él ni a los demás referentes de la teología de la liberación. Durante más de tres décadas, el Vaticano pretendió que Cardenal eligiera entre su fe en Dios y sus ideales revolucionarios. Incapaz de traicionarse a sí mismo, el teólogo del pelo blanco, nacido en Granada (Nicaragua) en 1925, siguió sintiéndose sacerdote de puertas para adentro, mientras que de puertas afuera escribía libros de poemas místicos, tallaba pájaros en vuelo, sufría por la deriva de la Iglesia y se sentía cada vez más triste por la degeneración de los Gobiernos de Ortega.

En esta foto de archivo se aprecia a Daniel Ortega con el poeta Ernesto Cardenal. Detrás se identifica a Carlos Zamora, quien fue delegado de la Presidencia en Matagalpa y Jinotega en los 80.

Pero la situación cambió tras la elección inesperada de Jorge Mario Bergoglio. El sentido de sus primeros mensajes reavivaron en el interior del poeta nicaragüense una llama que aún no se había extinguido. Porque, como recuerda desde Managua su asistente, Luz Marina Acosta, “el poeta siempre llevó una vida de oración y contemplación”. A principios de 2016, y después de algunos intentos sin éxito de tender algún puente con Francisco, Zingonia Zingone, una poeta italiana amiga de Cardenal, le hizo llegar a este periodista –que entonces era corresponsal en Roma— un libro del sacerdote nicaragüense con una dedicatoria para el Papa. La idea era hacérselo llegar directamente a Bergoglio, para evitar que los más papistas que el Papa que abundan en el Vaticano interceptaran el mensaje. La ocasión se presentó el 12 de febrero, a bordo del vuelo de Alitalia que llevaba al Papa desde Roma a México.

—Santidad, en este sobre hay un libro dedicado y una carta que Ernesto Cardenal quiere hacerle llegar.

—¿Qué cardenal?, contesta el papa con gesto de no haber oído.

—No, de Ernesto Cardenal.

“ME SIENTO IDENTIFICADO CON ESTE PAPA” 

Al papa, como se aprecia en una secuencia de fotos del periodista Alan Holdren, se le iluminan los ojos y, con una gran sonrisa, dice: “Gracias, gracias”. Media hora después, y tras saludar al resto del pasaje, Bergoglio regresa y dice: “Muchas gracias por el mensaje, voy a leerlo ahora mismo”. Dentro del libro también iba una entrevista reciente a Ernesto Cardenal en la que reconocía: “Me siento identificado con este nuevo Papa. Es mejor de como podríamos haberlo soñado”.

El sábado 2 de febrero, el nuncio Stanislaw Waldemar visitó a Ernesto Cardenal en su casa de Managua, le trasladó un mensaje del papa Francisco, conversaron a solas durante media hora y, tras despedirse, el sacerdote nicaragüense dictó a su secretaria un mensaje de contestación dirigido al Vaticano. Ya solo quedaba esperar el desenlace de un desencuentro de casi 36 años. Pero el estado de salud de Cardenal empeoró y tuvo que ser ingresado. Se llegó a temer por su vida. El jueves 14, por fin, el nuncio apostólico recibió la respuesta del Papa y se la comunicó al poeta, que la recibió consciente, relajado y con una sonrisa.

 

Estadios con coincidencia en represión y muerte

Estadios con coincidencia en represión y muerte

En 1973, cuando el general Augusto Pinochet dio un golpe de Estado al presidente Salvador Allende, el Estadio Nacional de ese país fue utilizado como una gigantesca cárcel donde se torturaba y asesinaba a los que apoyaban al presidente socialista. Según investigaciones históricas más de 20 mil personas pasaron por ese coloso en tiempos de represión. 

Por eso, el Estadio Nacional, de Chile rinde permanente homenaje a las miles de víctimas con un sector de la tribuna norte que permanece vacía, sin remodelar y con el mensaje ‘Un Pueblo sin Memoria es un Pueblo sin Futuro’.

Sector donde se le rinde homenaje a las víctimas de la represión.

La ‘Escotilla Ocho’ del Estadio Nacional fue la puerta de ingreso de los prisioneros durante la dictadura de Augusto Pinochet, por eso permanece en el recuerdo de los chilenos con el objetivo de condicionar el futuro de la nación al recuerdo de los hechos más dolorosos del país en su historia de los cuales uno de los más conocidos y llevado a canción es la muerte del cantante Víctor Jara. 

Tras la llegada de la democracia después de la caída del régimen militar, el gobierno de Patricio Aylwin hizo un acto masivo en 1990, como desagravio por el uso que el Estado chileno había hecho del recinto. En dicha ocasión el presidente pidió solemnemente perdón a las victimas.

Para cada conmemoración de la fecha 11 de Septiembre, grupos y organizaciones de DDHH acostumbran hacer velatones en las afueras del recinto. También en el interior jugadores han hecho ofrendas florales en el sector de la galería.

¿QUE TIENE QUE VER CON NICARAGUA?

En el caso de Nicaragua, el Estadio Nacional Dennis Martínez inaugurado el 19 de octubre del año 2017 con un costo de aproximadamente 35 millones de dólares, con los acontecimientos que comenzaron en abril del año pasado, fue utilizado como guarida de refresco para los paramilitares del gobierno Ortega-Murillo y lugar de ubicación para miembros de la Policía Nacional, según se ha evidenciado en denuncias e imágenes.

Esta forma de hacer uso de un lugar destinado a la recreación del pueblo, es similar a lo ocurrido con el Estadio Nacional de Chile, uno como cárcel y en el caso de Nicaragua como punto del cual salían los paramilitares del gobierno Ortega-Murillo y donde se ubicaban trancotiradores que disparaban contra el pueblo 

Miembros de las llamadas turbas del gobierno descansan dentro del Estadio Nacional.        

En una de esas imágenes, tomadas el 20 de abril del 2018, se puede apreciar a las llamadas turbas o paramilitares tomando descanso dentro del Estadio Nacional, el propio día en que un disparó le quitó la vida al niño Álvaro Conrado y otros jóvenes fueron asesinados cuando protestaban en las cercanías de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) y la Universidad Centroamericana (UCA). 

La ocupación del Estadio Nacional también se dio por parte de la Policía Nacional y la ciudadanía ha denunciado que desde ese lugar se hizo uso de francotiradores para asesinar jóvenes, tal como se aprecia en esta imagen que circuló en las redes sociales. 

En el círculo se aprecia la silueta de una persona que para la ciudadanía se trata de un francotirador.

Hasta la fecha, la Policía Nacional no ha dado explicaciones sobre el uso que se le dio al Estadio Nacional y su relación con la represión, pero para los universitarios que han sido víctimas de disparos provenientes de ese lugar, la ocupación se debió a lo estratégico que se ubica propiamente frente a la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). 

La visión estratégica que da el Estadio Nacional en dirección a la UNI y la catedral.

UNA DONACIÓN QUE SE HIZO DEUDA
En febrero del año 2014, la Embajada de Taiwán en Nicaragua dio a conocer que ese país asiático donaría 30 millones de dólares para llevar a cabo la construcción de un estadio de béisbol. La noticia alegró al pueblo nicaragüense que vería coronado su sueño de tener un estadio que remplazara al viejo estadio nacional construido en tiempos de Somoza.

Sin embargo. después que Taiwán entregara el dinero, no fue hasta enero del 2015 que el presidente Daniel Ortega diera a conocer que ese dinero había sido utilizado para ayudar a los damnificados por el terremoto del 2014 y para construir Ciudad Belén. Rendición de cuentas no hubo.

Ese mismo año, la Alcaldía dio a conocer que había concretado un préstamo con Banpro para construir el nuevo estadio y comenzó el show mediático por la construcción confundiendo a quienes muchos creen a la fecha que esa construcción se debió a una donación de Taiwán, lo que tuvo su incentivo porque su inauguración fue precisamente con una serie entre Nicaragua y Taiwán.

Lo cierto es que hay nuevo estadio de béisbol, pero no pertenece a los nicaragüenses, sino al Banpro de Ramíro Ortiz Mayorga, mientras no se cancele la deuda que no se sabe si es por 30 millones de dólares o 35 millones de dólares, cuyos abonos son tomados del presupuesto de la República para ser enviados a la Alcaldía de Managua y de allí a la institución financiera.

ExMiss Costa Rica se suma a denuncias por violación contra  Óscar Arias

ExMiss Costa Rica se suma a denuncias por violación contra Óscar Arias

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Una exMiss Costa Rica presentó una denuncia penal por abuso sexual contra el expresidente y Premio Nobel de la Paz Óscar Arias, con lo que ya son varias las mujeres que han denunciado al dos veces mandatario de Costa Rica 

El caso de la exreina de belleza, cuya identidad no trascendió, fue revelado este viernes por el medio digital Ameliarueda.com, que indicó que la denuncia fue interpuesta el jueves.

La mujer, de 48 años, confirmó la mañana de este viernes al diario de Costa Rica La Nación haber presentado el escrito. De acuerdo con la denuncia presentada bajo el expediente 19-98-0994-PE, los hechos ocurrieron en el año 2015, cuando el expresidente la habría invitado a su casa, a través de un mensaje de Facebook, con el argumento de regalarle un libro.

En el relato la mujer asegura que Arias la invitó a su casa y en el sitio la tomó de la cabeza, la acercó a su cuerpo, le tocó los senos y le dio un beso en contra de su voluntad.

“Con una de sus manos me tocó mis senos por encima de la ropa y luego me dio un beso en la boca en contra de mi voluntad. Yo me quité, me quedé congelada, no sabía qué decirle. Lo único que se me ocurrió decirle fue: Don Óscar, yo tengo que irme. Me acerqué a la puerta, él no hizo ni me dijo nada más”, señala el relato.

La exreina de belleza aseguró que quedó “como en shock” porque ella “no esperaba algo así de una persona tan reconocida” y a quien “admiraba muchísimo”.

La mujer dijo que en 2015 tres abogados se negaron a acompañarla a presentar la denuncia y le aconsejaron no acudir a la Justicia, pero que esta semana tomó fuerza tras ver que el pasado lunes una mujer denunció por violación al Nobel de la Paz.

“Cuando vi lo que pasó con la nueva muchacha y el movimiento #MeToo pensé en que tenía que tomar fuerzas, porque ya vi que el tema era habitual en él. Busqué dos abogados y me dijeron que no me ayudaban, pero logré encontrar a uno que sí decidió ayudarme y acompañarme a presentar la denuncia”, comentó la mujer a Ameliarueda.com.

Arias también fue denunciado ante la Fiscalía el pasado lunes por Alexandra Arce von Herold por una supuesta violación sexual en perjuicio de la médica activista por el desarme nuclear, caso revelado el martes por el Semanario Universidad.

La violación sexual habría sido cometida en diciembre de 2014, durante una reunión en la que ella buscaba apoyo para su causa antinuclear.

TESTIMONIOS EN CADENA

Posteriormente, han aparecido en medios y redes sociales testimonios de mujeres que afirman haber sido víctimas de abusos sexuales y hostigamiento sexual por parte del expresidente Arias.

Las periodistas Nono Antillón y Emma Daly aseguran que Arias cometió abusos sexuales contra ellas en los años 1986 y 1990, respectivamente.

Los medios costarricenses también han publicado los testimonios de Marta Araya, editora del libro de Arias “Con velas, timón y brújula”, quien asegura que en 2012 el político la hostigó ofreciéndole masajes.

Otra denunciante es la periodista de la revista costarricense Perfil Mónica Morales, quien publicó el miércoles en su medio que el exmandatario la hizo pasar “un momento incómodo” durante una entrevista en 2013 cuando el político le habría insinuado que se sentara en su regazo.

Arias, de 78 años, se ha limitado hasta ahora a enviar, el martes a través de su equipo legal, un comunicado rechazando los cargos de violación y anunciando que no se referirá más al asunto.

El periódico La Nación  consultó al abogado de Óscar Arias, Érick Ramos, sobre la nueva denuncia judicial.

“Lo recibimos de forma respetuosa. Se están canalizando esas manifestaciones en el Ministerio Público y somos respetuosos y nos someteremos al proceso que las autoridades dispongan”, contestó Ramos.

El Partido Liberación Nacional (PLN), con el que Arias llegó al poder en sus los periodos 1986-1990 y 2016-2010, anunció el jueves que el político decidió apartarse de cualquier actividad de la agrupación mientras afronta las denuncias.

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